Una de las miradas más interesantes aparecidas últimamente es aquella que funde ciencia y poesía. Un modo de estar que las superpone, que no las enfrenta. La dualidad desaparece bajo esa mirada y eso resulta ser, para muchos, sanador. Porque la ciencia es un método humano y, como tal, repleto de imaginación y de lo que somos. Y porque la poesía, en esa asociación, puede apoyarse en el pensamiento dominante desde los tiempos de Newton.
Con esa mirada, las líneas que las separan se desdibujan, se difuminan, llegando incluso a desaparecer. Y es que si desde ese lugar te acercas mucho a una línea, verás la multitud de puntos muy próximos entre sí que la conforman y, al mismo tiempo, verás también los espacios que hay entre ellos, y es desde esos huecos desde donde Agustín Fernández Mallo nos dice cosas como “las claves para la vida buena son tan amplias (divergentes) y, al mismo tiempo, tan supuestamente específicas (convergentes), que no sé muy bien qué podría decir al respecto; de hecho, no estoy seguro de que exista la ‘vida buena’, así como tampoco estoy seguro de que exista la ‘vida mala’”.
No saber siquiera si existe aquello de lo que vamos a hablar, puede ser un gran comienzo. Vente el lunes 18 de marzo a pasar una tarde juntos, reflexionando, pensando y sintiendo, en @LeclabMadrid, de la mano del @ClubdelaVidaBuena.
Para prepararte la sesión:
Una de las miradas más interesantes aparecidas últimamente es aquella que funde ciencia y poesía. Un modo de estar que las superpone, que no las enfrenta. La dualidad desaparece bajo esa mirada y eso resulta ser, para muchos, sanador. Porque la ciencia es un método humano y, como tal, repleto de imaginación y de lo que somos. Y porque la poesía, en esa asociación, puede apoyarse en el pensamiento dominante desde los tiempos de Newton.
Con esa mirada, las líneas que las separan se desdibujan, se difuminan, llegando incluso a desaparecer. Y es que si desde ese lugar te acercas mucho a una línea, verás la multitud de puntos muy próximos entre sí que la conforman y, al mismo tiempo, verás también los espacios que hay entre ellos, y es desde esos huecos desde donde Agustín Fernández Mallo nos dice cosas como “las claves para la vida buena son tan amplias (divergentes) y, al mismo tiempo, tan supuestamente específicas (convergentes), que no sé muy bien qué podría decir al respecto; de hecho, no estoy seguro de que exista la ‘vida buena’, así como tampoco estoy seguro de que exista la ‘vida mala’”.
No saber siquiera si existe aquello de lo que vamos a hablar, puede ser un gran comienzo. Vente el lunes 18 de marzo a pasar una tarde juntos, reflexionando, pensando y sintiendo, en @LeclabMadrid, de la mano del @ClubdelaVidaBuena.
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ClubdeLaVidaBuena.
Encuentros, Reflexión y Diálogo