Un médico alemán se dio cuenta, a finales del siglo diecinueve, de que una paciente suya se curaba de unos dolores físicos a medida que hablaba sobre algo que le había ocurrido años atrás. Cuanto más hablaba sobre ello, cuanto más lo verbalizaba, mejor se encontraba. A esto de curar por la charleta lo llamaron talking cure y el médico alemán, Josef Breuer, siguió trabajando en ello hasta su muerte.
Lo que Herr Breuer hizo en ese momento fue tirar de un hilo que venía de lejos, de las ideas que los griegos antiguos utilizaban para sanar. Breuer las recupera y les da un carácter analítico, las prepara para la ciencia del siglo veinte. Y es que el gran discípulo de Breuer fue Sigmund Freud, quien poco después armó toda una teoría alrededor de la verbalización curativa, que pasó entonces a llamarse psicoanálisis. Freud tuvo también, a su vez, un gran discípulo, Karl Gustav Jung, quien siguió puntualmente sus pasos hasta que, por una parte, se aproximó a la espiritualidad y, por otra, se alejó del sexo como razón originaria del conflicto.
Este hilo inmenso, evanescente y fluido es uno de los que tocaremos el próximo lunes 27 de mayo en @leclabmadrid , con el @clubdelavidabuena , de la mano de @mariuchu y su palabra, con quien indagaremos sobre La Vida Buena y la Conversación.
Este y otros hilos más. Vente a verlos, o mejor: a imaginarlos
Un médico alemán se dio cuenta, a finales del siglo diecinueve, de que una paciente suya se curaba de unos dolores físicos a medida que hablaba sobre algo que le había ocurrido años atrás. Cuanto más hablaba sobre ello, cuanto más lo verbalizaba, mejor se encontraba. A esto de curar por la charleta lo llamaron talking cure y el médico alemán, Josef Breuer, siguió trabajando en ello hasta su muerte.
Lo que Herr Breuer hizo en ese momento fue tirar de un hilo que venía de lejos, de las ideas que los griegos antiguos utilizaban para sanar. Breuer las recupera y les da un carácter analítico, las prepara para la ciencia del siglo veinte. Y es que el gran discípulo de Breuer fue Sigmund Freud, quien poco después armó toda una teoría alrededor de la verbalización curativa, que pasó entonces a llamarse psicoanálisis. Freud tuvo también, a su vez, un gran discípulo, Karl Gustav Jung, quien siguió puntualmente sus pasos hasta que, por una parte, se aproximó a la espiritualidad y, por otra, se alejó del sexo como razón originaria del conflicto.
Este hilo inmenso, evanescente y fluido es uno de los que tocaremos el próximo lunes 27 de mayo en @leclabmadrid , con el @clubdelavidabuena , de la mano de @mariuchu y su palabra, con quien indagaremos sobre La Vida Buena y la Conversación.
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