Ana Carrasco Conde, nacida en España, es una filósofa española, especialista en el mundo clásico griego, en idealismo alemán y romanticismo, filosofía de la historia, historia conceptual e historiografía. Su investigación y sus intereses, por tanto, se centran en el mundo clásico griego y en la Alemania de los siglos XVIII y XIX.
Conocida como «la filósofa del mal» o «la Perséfone de la Filosofía», su labor en este sentido se centra en el «lado oscuro» de la filosofía: el mal y la maldad , la crueldad, lo monstruoso, lo grotesco, el terror, el horror, lo siniestro y lo abyecto. Preocupada por las teorías de la subjetivación, su trabajo se centra en analizar y estudiar las formas de destrucción de la subjetividad.
A nivel histórico trae al presente conceptos y categorías del mundo antiguo, con versiones actualizadas de figuras míticas griegas y reflexiona sobre los desarrollos e influencias del idealismo alemán en el pensamiento contemporáneo. Se define a sí misma como neomaterialista con influencia del psicoanálisis. Su trabajo, de trasfondo idealista, vincula y relaciona bireccionalmente el modo de pensar con el tiempo histórico y con los espacios físicos de ahí que otra de sus líneas de trabajo esté vinculada a las teorías del espacio, la configuración espacial y los modos de habitar a través de las relaciones entre arquitectura, el urbanismo y filosofía.
Ana Carrasco Conde, nacida en España, es una filósofa española, especialista en el mundo clásico griego, en idealismo alemán y romanticismo, filosofía de la historia, historia conceptual e historiografía. Su investigación y sus intereses, por tanto, se centran en el mundo clásico griego y en la Alemania de los siglos XVIII y XIX.
Conocida como «la filósofa del mal» o «la Perséfone de la Filosofía», su labor en este sentido se centra en el «lado oscuro» de la filosofía: el mal y la maldad , la crueldad, lo monstruoso, lo grotesco, el terror, el horror, lo siniestro y lo abyecto. Preocupada por las teorías de la subjetivación, su trabajo se centra en analizar y estudiar las formas de destrucción de la subjetividad.
A nivel histórico trae al presente conceptos y categorías del mundo antiguo, con versiones actualizadas de figuras míticas griegas y reflexiona sobre los desarrollos e influencias del idealismo alemán en el pensamiento contemporáneo. Se define a sí misma como neomaterialista con influencia del psicoanálisis. Su trabajo, de trasfondo idealista, vincula y relaciona bireccionalmente el modo de pensar con el tiempo histórico y con los espacios físicos de ahí que otra de sus líneas de trabajo esté vinculada a las teorías del espacio, la configuración espacial y los modos de habitar a través de las relaciones entre arquitectura, el urbanismo y filosofía.




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